viernes, 4 de septiembre de 2009

Heidegger



El alcohol, la droga y los estados orgiásticos lo ayudaron un tiempo a no sentirse solo. Pero tarde o temprano vez tras vez caía en la angustia de la soledad mas completa. También probó hacerse místico, el budismo Zen, el cristianismo y otras religiones. La masificación del ser, la moda, el fútbol y cuanta cosa encontró, pero la soledad volvía a sitiarlo una y otra vez.
Fue leyendo a Heidegger que encontró un poco de paz asumiendo lo inevitable: el hombre es un ser eyectado, arrojado al vacío sin paracaídas, expelido desnudo y en total soledad a un universo que no puede ni podrá comprender ni explicar, con la única seguridad de que va a morir.
Entendió que no hay nada que hacer ante la soledad porque ésta es el destino del hombre. A veces pareciera que estamos acompañados –pensó- pero como el Túnel de Sábato nos miramos tras un vidrio imaginando unidad y compañía pero es un engaño, estamos solos.
Así, asumiéndose como ser único e irrepetible eyectado sin paracaídas a un universo que no puede ni podrá comprender jamás, pudo asirse de aquella fugaz y agónica felicidad que está destinada a los mortales.

1 comentario:

  1. Como decia Ringo Bonavena,... "cuando suena la campana, te sacan hasta el banquito". Asi,esl la soledad que sentimos en este ring que es la vida, y en la cual,muchas veces, nos agarramos de las sogas para no caernos a la lona, o muchas veces,miramos, como Monzón, el reloj, para ver cuanto falta.La religión trata de engañarnos, haciendonos pensar que esa pelea la tenemos que ganar día a día,pero no nos dice que el arbitro y los jueces estan comprados, y que va a ser imposible que ganemos esa pelea,no nos dicen que ser triunfador es estar peleando, el triunfalismo enceguese al hombre, haciendolo pensar que si o si debe ser campeón del mundo, sino es un estupido fracasado, ese es el evangelio capitalista, el que predica la religión de macri, bergoglio , gimenez, y companía.

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